Un camerino del Teatro Circo lleva su nombre.
www.diariocritico.com, 18/10/2013

Único e irrepetible. Su nombre y su obra seguirá en el recuerdo del arte de Talía y del Séptimo arte «per omina saecula saeculorum». Porque fue uno de los grandes/grandes de la escena española, amén de otras dedicaciones como humorista, guionista, escritor, empresario y hasta compositor musical -«Cocidito madrileño»-. Pongamos que se habla de Ignacio Fernández, el gran, el único e irrepetible Tony Leblanc.

Y, ahora, al cumplirse un año de su fallecimiento, uno de los lugares en que más a gusto trabajó le ha dedicado un homenaje con motivo de la inauguración de uno de sus camerinos con su nombre. Pongamos que se habla/escribe del Teatro Circo -por cierto, también único en su original género, ya que desgraciadamente se han perdido todos los demás que acogían espectáculos de ambas modalidades- de Albacete. Merced a la ímproba labor de la Asociación Nacional de Amigos de los Teatros (Amite) -que preside el jurista e intelectual Javier lópez-Galiacho Perona-, «culpable», entre otras muchas maravillosas acciones de la reconstrucción de esta sala.

Un camerino que está justo enfrente del que ya tiene otra de las personalidades grandes/grandes de nuestra escena, María Isbert -hija del inconmensurable tarazonero de adopción Pepe Isbert- La emotividad fue denominador común de este acto en el que estuvieron dos hijos del actor, Julio y Tony Fernández-, el actor Manuel Galiana -presidente de honor de Amite, en sustitución del homenajeado-, su colega Tony Isbert -hijo de María-, y el director de la agencia local de la Once, Juan Jesús Sánchez, amén de Javier López Galiacho. Todo ello presidido por la alcaldesa de Albacete, Carmen Bayod.

Aparte de la vinculación profesional y artística de Tony Leblanc con Albacete -la capital económica y cultural de Castilla-La Mancha-, el popular actor madrileño lideró un movimiento de más de 200 compañeros para recuperar el Teatro Circo, que estaba abandonado desde 1985 por los poderes públicos y corría el riesgo de derrumbarse. Después, con la lucha de la extinguida Asociación de Amigos del Teatro Circo -también liderada por López-Galiacho y transformada después en la actual Amite-, se obró el milagro y este recinto construido en 1887 fue reinaugurado en 2002 por la Reina.

Por esta implicación con el teatro Circo y con Albacete, el grupo de Amite le nombró presidente de honor, aparte de que el Premio Pepe Isbert -que otorga Amite y es el más prestigioso de los que se conceden en el mundo de la escena- le llegó en su segunda edición, en 1997. Un galardón que ya figura en el currículo de otros grandes/grandes, como e propio Manuel Galiana o la actriz Amparo Baró, que recibirá su estatuilla, correspondiente a la XVII edición el próximo 26 de octubre.

{youtube}t27f8Qq5DBE{/youtube}