El Teatro Principal de Maó se inaugura el 15 de diciembre de 1829 con una capacidad para casi mil espectadores con un estilo similar a los italianos. La sala tiene forma de herradura y el patio, con un palmo de inclinación, va rodeado de 16 arcos que sustentan tres pisos de palcos más el del gallinero.

A lo largo de todo el siglo XIX el teatro fue ampliándose y mejorándose con la adquisición de algunos inmuebles colindantes, la construcción de la fachada neoclásica y el alumbrado eléctrico pero la Guerra Civil consigue parar su actividad y llevar al edificio a la ruina. Una bomba cae a la altura del escenario y obliga a una importante restauración que sin duda no fue suficiente.

A pesar de que en los años 80, coincidiendo con los 150 años de existencia, se vuelve a remodelar este teatro histórico que vio como cerraban sus puertas durante cinco años para devolverle el esplendor al antiguo teatro ochocentista. Es reinaugurado en 2001 conservando todo el encanto de la época, pero, a la vez, dotado de nuevas teconologías e instalaciones para afrontar los montajes más vanguardistas.