El Teatro Lara fue construido en 1879 e inaugurado el 3 de septiembre de 1880. Desde el punto de vista arquitectónico es uno de los teatros más bonitos de la Comunidad de Madrid. Sus pequeñas dimensiones, con una cabida actual de 460 espectadores, unida a una belleza singular, le hace ser conocido desde su estreno como la «Bombonera de Don Candido», nombre de su mecenas.

El Lara se convirtió en el teatro burgués por excelencia y fue el lugar elegido para el estreno de las más importantes representaciones teatrales de España aunque también sufrió duros momentos que casi terminan con el histórico edificio.

Un Decreto monárquico del ministro republicano Fernando de los Ríos consiguió frenar, en 1931, los deseos testamentario de la heredera del teatro, Milagros Lara, y el Teatro Lara continuó funcionando normalmente hasta que en los años 80 la crisis económica y el declive del teatro provocaron su cierre temporal.

En 1994 fue reinagurado por Luis Ramírez que terminó convulsionado el adormecido mundo teatral de la época importando con éxito a España el musical norteamericano. Desde entonces el Teatro Lara ha permanecido abierto demostrando el importante papel que representa en la vida cultural de la capital.