TEATRO ARNAU (Barcelona)

 

La historia de este emblemático teatro barcelonés nace en 1894, cuando el corsetero Arnau levantó y abrió un barracón de espectáculos construido en madera, y que en 1903 fue reedificado en obra. En aquellos tiempos, el Paralelo era un bullanguero hervidero lleno de cafés, teatros, barracones, salas de subastas, tabernas… Por entonces, el Arnau programó varietés, revistas, comedias, melodramas, canción popular, espectáculos cómicos y, desde 1904, también proyecciones cinematográficas. En 1915 fue rebautizado temporalmente como Teatro Folies Bergère, conocido popularmente como ‘el Folis’, pero desde 1930 hasta inicios de los años ochenta se destinó casi exclusivamente a proyectar películas, con el nombre de Cine Arnau. Fue el empresario Pepe Buira quien lo reconvirtió de nuevo en espacio de teatro y music-hall, actividad que mantuvo desde 1982 hasta su último cierre, en 2000. No obstante, hasta 2004 hubo varios intentos de revitalizar el teatro, pero todos duraron muy poco.

 

En el antiguo y mítico Arnau brillaron cupletistas, cantantes y bailarinas como Raquel Meller, la Bella Dorita (María Yàñez) y María Calderón, actores como Enric Borràs y Josep Santpere o célebres cómicos como Alady (Carles Saldaña Beut), luego director escénico también. Más recientemente, en 1992 y 1993, el Arnau fue el plató de grabación del programa televisivo semanal ‘Ven al Paralelo’, presentado por Sara Montiel.

 

Desde su cierre, numerosas entidades y agrupaciones vecinales y culturales de Barcelona han promovido la recuperación como teatro de este edificio catalogado. En 2006 llegó incluso a producirse una ocupación simbólica del teatro durante unos días, en los que se celebraron espectáculos y conciertos para denunciar el estado de degradación del inmueble y reclamar su recuperación.

 

El Ayuntamiento inició en 2007 los trámites para su expropiación. Para entonces, y después de no prosperar una opción de compra para transformarlo en geriátrico por falta de permisos municipales, los propietarios habían vendido el edificio por 1,5 millones de euros a la Iglesia Cristiana China de Barcelona, de unos 2.000 feligreses, cuyo lugar de culto en el Ensanche se les había quedado pequeño. Sin embargo, esta congregación evangélica china tampoco obtuvo del distrito de Ciutat Vella las licencias necesarias para cambiar su uso. Finalmente, el Ayuntamiento prefirió eludir los largos plazos del proceso de expropiación y promover la negociación de la compra, que se ha materializado ahora por unos 2,5 millones de euros.

 

Esta adquisición se enmarca en un plan especial urbanístico que afecta a la recuperación de diferentes inmuebles para usos culturales en el área del Paralelo. El proyecto municipal para volver a convertir el Paralelo en un eje cultural y lúdico ha dado ya sus frutos. En octubre de 2010 volvieron a girar las aspas de El Molino, cerrado en 1997; un mes antes reabrió Arteria Paral·lel (antiguo Scenic Barcelona, Studio 54 y Teatro Español), espacio cedido a la SGAE; se habla incluso de proyectos para construir un teatro en el solar donde estaba el viejo Talía Olympia, también en el Paralelo; y aún está pendiente la negociación con el grupo Balañá para comprar y pasar a titularidad municipal el Teatro Principal, situado en La Rambla, aunque en el área de influencia del Paralelo.

 

Sea cual sea el futuro concreto del Teatro Arnau, sus más de 700 asientos parece que de nuevo formarán parte de ese Broadway barcelonés que va camino de volver a ser el Paralelo.

(Ayuntamiento de Barcelona)