AMITE, 28/8/2013

La Asociación de Amigos de los Teatros de España (AMITE) lamenta la pérdida para el teatro español de una de sus grandes actrices, Julia Trujillo.

La Trujillo fue un todoterreno al afrontar los distintos géneros dramáticos, especialmente su interpretación de los grandes clásicos del teatro español, donde destacó como actriz principal de la única compañía privada de teatro clásico, que formó junto a su compañero, Manuel Canseco.

AMITE, además de unirse al dolor de la familia y del teatro español, quiere reivindicar el gran esfuerzo que Julia Trujillo realizó en los últimos años para llevar a adelante el proyecto inconcluso de la Casa del Actor. 

Este proyecto es una de las grandes asignaturas pendientes del teatro español. Su  primera piedra se colocó con todo el apoyo oficial del momento en el año 1999. Su padrino fue un Antonio Banderas en el cenit de su popularidad, con la presencia del entonces ministro de educación y cultura, Mariano Rajoy,  y la esposa del presidente Aznar, Ana Botella. 

La idea de la «Casa del Actor» tiene sus orígenes a finales de 1982, al ponerse de manifiesto la precaria situación en la que quedaban muchos de estos profesionales en el momento de su retiro de la escena pública. Entre ellos han sido sonados los casos de penuria de glorias del teatro español como Gracita Morales, Rafael Arcos, Rafaela Aparicio, Queta Claver o Maria Asquerino, quien falleció recientemente en una residencia de ancianos.

En 1998, el Ayuntamiento de Las Rozas, en la zona norte de Madrid, cedió un espacio a la Fundación Casa del Actor, creada en 1996, un terreno de diez mil metros para un centro residencia mixto con un total de 176 plazas útiles en 88 habitaciones de diferentes clases de utilización y 50 plazas de día para usuarios con autonomía funcional.

El proyecto arrancó gracias a la cesión pública de ese municipio, a la aportación de Banderas o a las subvenciones del INAEM, una de ellas fue objeto de investigación en 2001 por el Tribunal de Cuentas, paralizándose las subvenciones y exigiendo la devolución de casi 600 mil euros, que la Casa del Actor recurrió al entender que era un problema del INAEM.

Julia Trujillo ha empujado esta última etapa de la Casa del Actor buscando subvenciones públicas o ayudas, encontrándose muchas veces como respuesta las puertas cerradas o la insolidaridad de la profesión.

La web de la Fundación Casa del Actor muestra a día de hoy un proyecto de construcción paralizado por falta de recursos.

AMITE, en homenaje a la gran actriz Julia Trujillo fallecida y a su labor en pro de este ilusionante proyecto, apela, como ya hizo con el fallecimiento de Maria Asquerino,  a las instituciones públicas y a la profesión teatral y cinematográfica de España para concluir tras casi quince años desde su inicio, esta benemérita Casa del Actor.