La Verdad de Murcia, 12/9/2013

El instructor del «caso Umbra» ha iniciado una investigación para tratar de esclarecer si existió un uso de información privilegiada en la compra del Teatro Circo de Murcia. Así se desprende de los últimos folios de los que el magistrado ha levantado el secreto de sumario y a los que ha tenido acceso «La Verdad». En ellos, el fiscal interesa que se tome declaración a los compradores y vendedores del emblemático edificio, entre los que se encuentra el promotor ilicitano Ramón Salvador Águeda, que adquirió el Teatro Circo el 22 de abril de 2005, seis días antes de que se modificara la normativa del Plan General de Urbanismo (PGOU), que permitía que se pudiera compensar al Ayuntamiento con la «financiación de actuaciones de interés municipal».

El Ministerio Público explica, en este escrito, que se pretende conocer los aspectos temporales y económicos de la compraventa, saber cuándo se decidió Actividades e Inversiones Futuras S.L. -una de las promotoras del convenio- a comprar el edificio, quién se puso antes en contacto con quién y qué finalidad tenía la compra. «¿Cómo es posible que Actividades e Inversiones Futuras S.L. compre el 22 de abril de 2005 por casi seis millones de euros cuando la posibilidad de presentarlo como actuación de interés municipal solo surge por primera vez en el informe de los servicios técnicos de la Gerencia de Urbanismo -donde se encuentra Joaquín Peñalver- de 15 de abril de 2005, (…) finalmente aprobado en Pleno el 28 de abril de 2005?», pregunta la Fiscalía.

En este punto, el fiscal recuerda que Joaquín Peñalver, así como la mercantil de su mujer y hermano Peñalver Arquitectos y Asociados, tienen como principal cliente al Grupo RS, siendo Residencia Mirallevant una de las empresas firmantes del convenio. Cabe recordar que el pasado julio se conocieron unas fotos, recogidas en el sumario, en las que se observa al empresario Salvador Águeda, principal propietario de Grupo RS, disfrutando de una fiesta en su lujoso yate, mientras se tramitaban sus proyectos, junto al entonces concejal de Urbanismo, Fernando Berberena; Peñalver y el ingeniero Renato de Noce, quien durante años actuó como representante y aparente conseguidor de grandes empresas promotoras.