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XXII Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert SAGA “LOS MERLO” (EN LA PERSONA DE LA ACTRIZ MARIA LUISA MERLO) XV Premio Nacional Gregorio Arcos a la Conservación del Patrimonio teatral TEATRO-CINE MONTALVO (CERCEDILLA-MADRID)

XXII Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert SAGA “LOS MERLO” (EN LA PERSONA DE LA ACTRIZ MARIA LUISA MERLO) XV Premio Nacional Gregorio Arcos a la Conservación del Patrimonio teatral TEATRO-CINE MONTALVO (CERCEDILLA-MADRID) 2019  AMIThE Y SUS PREMIOS. 25 AÑOS DESPUÉS La Asociación Nacional de Amigos de los Teatros Históricos de España (AMIThE), constituida en 1994 para la protección, difusión, y promoción de los teatros históricos de nuestro país, hace público sus premios nacionales de teatro AMIThE 2019, hoy en Albacete, ciudad a la que está vinculada desde que nació hace 25 años para liderar el movimiento ciudadano en pro de la recuperación del Teatro Circo de Albacete. BREVE RESEÑA HISTÓRICA DEL PREMIO NACIONAL DE TEATRO “PEPE ISBERT” Fue creado en 1995 por la extinta Asociación Cultural de Amigos del Teatro Circo, un movimiento ciudadano único en España que ayudó a recuperar el Teatro-Circo de Albacete, y de la que AMIThE se declara heredera. El premio fue creado con una triple finalidad: -premiar una excepcional trayectoria en el mundo del teatro que sirva de magisterio a generaciones futuras de actores españoles. -recordar al inolvidable maestro Pepe Isbert, uno de los actores españoles más importantes de todos los tiempos, enterrado en Tarazona de la Mancha. -difundir la necesidad de protección del patrimonio arquitectónico-teatral de España, uno de los más ricos de Europa, entre los que destaca por su singularidad el magnífico Teatro Circo de Albacete, uno de los escasos ejemplos de arquitectura teatral circense del siglo XIX, y el único operativo en España. Está considerado el premio teatral más importante en España que concede una entidad asociativa, no solo por su impresionante palmarés sino también al entregarse en un coliseo teatral circense de la historia y singularidad en el mundo como el de Albacete.   PALMARÉS DEL PREMIO NACIONAL DE TEATRO “PEPE ISBERT”: 1997: José Luis López Vázquez. 1998: Tony Leblanc. 1999: Concha Velasco. 2000: Maria Isbert. 2001: Julia y Emilio Gutiérrez Caba. 2002: Lina Morgan. 2003: Arturo Fernández. 2004: Amparo Rivelles. 2005: José Sazatornil “Saza”. 2006: Mary Carrillo. 2007: Nati Mistral. 2008: Nuria Espert. 2009: El Brujo. 2010: Lola Herrera. 2011: Pedro Osinaga. 2012: Manuel Galiana. 2013: Amparo Baró. 2014: Carlos Hipólito. 2016: José Sacristán. 2017: Albert Boadella. 2018: José Luis Gómez. XXII PREMIO NACIONAL DE TEATRO PEPE ISBERT A LA SAGA “MERLO” EN LA PERSONA DE LA ACTRIZ MARIA LUISA MERLO   La Asociación Nacional Cultural Amigos de los Teatros Históricos de España (AMIThE) ha concedido por votación popular el XXII premio nacional de teatro Pepe Isbert a la saga MERLO, y lo hace en la persona de la actriz María Luisa Merlo, hija del actor Ismael Merlo, madre de los actores Luis Merlo, Amparo Larrañaga y del productor teatral Pedro Larrañaga, hijos que tuvo con el actor Carlos Larrañaga. AMIThE, en su 25 aniversario, que conceder este premio extraordinario al tratarse de una saga, los Merlo-Larrañaga, imprescindible para entender el teatro español del siglo XX y XXI.   BIOGRAFÍA MARÍA LUISA MERLO Hija de los actores Ismael Merlo Piquer y María Luisa Colomina, continuó la tradición artística familiar desde muy joven, debutando como bailarina en el espectáculo Te espero en el Eslava, de Luis Escobar Kirkpatrick. Estuvo casada con el actor Carlos Larrañaga, tuvieron tres hijos: Amparo, Luis y Pedro. Debuta en el cine en 1959, de la mano de José María Forqué, en la película De espaldas a la puerta. Seguirían otros títulos durante la primera mitad de los años sesenta, como Siempre es domingo (1961), de Fernando Palacios, Cuidado con las personas formales (1961), de Agustín Palacios, Más bonita que ninguna (1965), de Luis César Amadori, con Rocío Durcal. Sin embargo, a partir de 1965 se centra más en su carrera teatral y televisiva, siendo un personaje clave en los míticos Estudios 1 de TVE, con títulos como : El caso de la señora estupenda , Los árboles mueren de pie, Todos eran mis hijos, El baile o El sueño de una noche de verano. Poseedora de un talento especial encima del escenario que conecta muy bien con el público, pasando de la alta comedia al drama, Merlo ha paseado por las tablas de España obras como Te espero en el Eslava, Alicia en el Paris de las Maravillas, Lecciones de matrimonio, Diálogo secreto , Los locos de Valencia , Antes que todo es mi dama, Los bellos durmientes, El adefesio , La ratonera , o actualmente Conversaciones con mamá. Ha actuado junto a los más grandes, interpretando obras de Calderón, Lope, Gala o Alberti, y fue un éxito su Pato a la naranja, junto a su marido Carlos Larrañaga. Está en posesión de premios como la medalla de oro de las bellas artes (2017) y del premio Ercilla.   XV PREMIO NACIONAL GREGORIO ARCOS A LA CONSERVACIÓN DELPATRIMONIO TEATRAL A LA REHABILITACIÓN DEL TEATRO-CINE MONTALVO DE CERCEDILLA (Madrid)   AMIThE concede el XV premio Gregorio Arcos a la conservación del patrimonio teatral de España, en su decimoquinta edición, a la rehabilitación del Teatro-Cine Montalvo de Cerdedilla en Madrid, en las personas de sus promotores David Julián, Cecilia Anahí, José Luis Gimeno, Erika Catalina, y Beatriz Sierra, al recuperar un teatro cine abandonado y devolverlo a la actividad teatral, cinematográfica y musical.   PALMARÉS DEL PREMIO GREGORIO ARCOS: 2018 TEATRO REAL DE MADRID. 2017: TEATRO CALDERÓN DE MADRID. 2016: ASOCIACIÓN DEL TEATRO VICTORIA DE HELLÍN. 2014: DIARIO ABC por su hemeroteca digital. 2013: TEATRO CORRAL DE COMEDIAS DE ALCALÁ DE HENARES por su recuperación. 2012: TEATRO CIRCO DE ALBACETE por su recuperación. 2011: AYUNTAMIENTO DE MURCIA Y VECINOS DE EL ALGAR por la recuperación de sus teatros-circos 2010: ASOCIACIÓN CIUDADANOS POR LA DEFENSA DEL PATRIMONIO por la defensa del Teatro Bretón de Salamanca. 2009: FUNDACIÓN MARCH por su biblioteca teatral y musical. 2008: ENRIQUE CORNEJO por su labor de protección de los teatros privados. 2007: AYUNTAMIENTO DE MADRID por la edificación del teatro Circo Price. 2006: CAJA DUERO por la adquisición del teatro Lope de Vega de Valladolid. 2005: MUSEO NACIONAL DE TEATRO de Almagro. 2004: MINISTERIO DE FOMENTO por su programa de recuperación de teatros (1% cultural).     HISTORIA DEL TEATRO-CINE MONTALVO Magnífico teatro construido en los años 50 en el estilo de edificio señorial de la sierra de Madrid. Cuenta con 600 metros cuadrados repartidos en 3 niveles, para 240 espectadores, es un teatro a la italiana de ocho metros de fondo por diez de ancho y una altura de siete metros, además de una caja escénica que puede o no utilizarse. El escenario tiene tres trampillas para hacer aparecer o desaparecer cuanto se desee. Posee una artística entrada con singular taquilla interior, escaleras señoriales con cerámica catalana y elegante foyer en el piso superior. El arco que corona el escenario es artístico y posee bajo las tablas del escenario un singular espacio para camerinos.   GALA AMIThE 25 aniversario (1994-2019) Sábado 26 de octubre de 2109. Teatro Circo de Albacete Representación de la obra “Conversaciones con Mamá”    
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Luto por el rey Arturo (por Javier López-Galiacho)

Arturo Fernández, como deben hacer los grandes reyes, no ha abdicado, ha muerto siendo rey de la escena. Solo le ha faltado morir encima de las tablas. De haberle dado esa elección, hubiera preferido morir de un infarto fulminante sobre el escenario de un teatro como el Circo de Albacete, mientras que pronunciaba delante del público, que lo idolatraba, su famosa: “chatina”.   Con la muerte Arturo Fernández se rompe aquel molde del que estaban hechos los actores de raza, cuya escuela fueron las tablas de todos y cada uno de los teatros y escenarios de España. No habrá dejado de pisar ninguno de ellos. No hay feria de nuestro país donde no se haya anunciado este Arturo Fernández. Se nos van yendo uno tras otro. Una generación de irrepetibles: Arturo, Pepe Isbert, Tony Leblanc, Camoiras, Codeso, Zorí, Santos, Lina Morgan, Larrañaga, Rivelles, Rafaela Aparicio, Agustín González, Landa, Maria Isbert, Isabelita Garcés, Florinda Chico, Saza, la Carrillo, Aurora Redondo, Angel de Andrés, y un largo etcétera de grandes de la escena o de la pantalla. Una generación de irrepetibles o imprescindibles que con solo anunciarse reventaba la taquilla. No queda Fernandez D´Ocón, María Luisa Merlo, Gema Cuervo, Galiana, Blanch o los hermanos Gutiérrez Caba. Pero Arturo ha reinado hasta el último aliento. Yo le vi hace unos meses, con casi 90 años, en las tablas del Teatro Amaya con “Alta Seducción”. Me dejó boquiabierto. Arturo Fernández en estado puro, me dije. Mientras que a esa edad muchos de los de su quinta, se quejan en geriátricos o residencias de articulaciones y otros dolores o se meten medicamentos hasta en vena, él hacia un ejercicio de entrega y amor por el teatro en el escenario. Se tiraba al suelo, se quitaba los pantalones, cortejaba a la actriz, hacía reír y llorar al púbico, sin un taco, sin una expresión malsonante, tan elegante su teatro como sus trajes embutidos en esa percha de esqueleto y carne que le regaló Dios. Arturo defendió el teatro de masas, el de las dos funciones diarias con las entradas vendidas, el teatro de gira y provincias, el teatro de actor y empresario a la vez, el que no se plegaba la subvención pública de muchos teatros públicos. Su escuela fueron las tablas. Fue el rey del teatro popular, pero demostró saber y decir el teatro como pocos. Ahí está su “Tenorio” con Boadella. Pero también supo decirnos lo que es el cine con una soberbia interpretación en el papel de malo, malísimo, de “El crack 2” del gran Garci. Sin olvidar su “Trúhanes”, delicioso con Paco Rabal y la dirección delicada de Miguel Hermoso. A mí me encantó Arturo también en un film en blanco y negro con ese monstruo llamado Alberto Closas: “Distrito quinto”. Tuve la suerte de tratarle y conocerle. Arturo Fernández forma parte de la historia de AMIThE (Amigos de los Teatros históricos) al recoger en 2003 y en el Teatro Circo de Albacete, el prestigioso premio nacional de teatro Pepe Isbert, que entrega mi asociación. En su honor tiene haber sido el primer actor en recibirlo en las tablas de Teatro Circo de Albacete, pues hasta 2002 no se produjo la reinauguración de este coliseo, considerado el teatro circo operativo más antiguo del mundo.  Hasta la edición de Arturo Fernández, el premio Isbert, que había nacido para concienciar a España de la no pérdida de este emblemático espacio teatral y reconocer trayectorias extraordinarias en los escenarios, había sido entregado en diversos espacios de Albacete como el Teatro de la Paz, Auditorio Municipal o Cine Capitol, pero nunca, hasta que llegó Arturo Fernández, en el propio Teatro Circo, que recientemente había sido inaugurado por la Reina Sofía.  Estuvo simpático, cercano, pero sin perder su sitio. Elegante en el estar, en el vestir y en el decir. Tenía un magnetismo especial. Con solo anunciarse, llenó el solo un teatro de más de 600 localidades. No olvidaré que acabado el acto, no quiso cenar nada. Se cuidaba hasta el extremo. Le acompañé al Gran Hotel de Albacete, embutido en su gabardina de paño inglés. Fuimos charlando del teatro, de los escenarios cerrados en España. Invitó a su mujer a que nos acompañara a tomar una copa. Él lo tenía prohibido. Las últimas palabras del actor asturiano fueron: “disculpadme, yo ahora me meto en una bañera durante una hora. Tengo que cuidar de Arturo Fernández”. Genio y figura. Ese era Arturo, el rey Arturo que ahora despedimos. Un hombre que amó su profesión, hasta sacrificar a la persona por el personaje. Murió como los grandes, con las botas puestas y pisando un escenario. Solo le faltó morir en escena, y mira que lo intentó haciendo teatro a los 90 años. Si España tuviera ese título de los ingleses, Arturo hubiera muerto como un Lord, como un Sir Fernández. La profesión está de luto. Las candilejas se han apagado. Los trajes para cada función están colgados para siempre. El personaje ya actúa en ese escenario eterno, inmarcesible, celestial, cuyo empresario es Dios padre, en quien creía. Fin de la primera parte. Descanso eterno para el rey Arturo. El teatro continúa.
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Aquel premio Pepe Isbert de 2003...

Javier López Galiacho, presidente de AMITHE, nos recuerda cómo fue aquella entrega al gran Arturo Fernández de este prestigioso galardón nacional

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