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NEGRO FUTURO PARA UN ESPACIO EMBLEMÁTICO DEL PARAL·LEL

El teatro Arnau amenaza ruina y probablemente será derribado

El informe técnico concluye que presenta «deficiencias importantes de estabilidad de la estructura» y es un riesgo «para personas y bienes»

Las entidades volcadas en su recuperación dan por hecho que tendrá que ser demolido

 

JUEVES, 27 DE OCTUBRE DEL 2016 – 23:44 CEST

El teatro Arnau, el pasado agosto.

Giro inesperado en el guión. La sesión de este miércoles por la tarde del proceso participativo para recuperar el teatro Arnau se convirtió prácticamente en una despedida. El informe elaborado por los técnicos contratados por el ICUB para evaluar la situación estructural del viejo teatro dictamina que el edificio está enfermo. Muy enfermo. El emblemático local del Paral·lel presenta «deficiencias importantes de estabilidad de la estructura» y supone un riesgo «para la seguridad de personas y bienes». «Ha sido algo inesperado. Nadie imaginaba que el edificio estaba tan mal», explica Borja Lozano, presente en la reunión y miembro de la plataforma Recuperem l’Arnau, que tenía planificada una suerte de jornada de puertas abiertas en el ahora prácticamente desahuciado espacio el próximo 5 de noviembre.

El escenario ha cambiado. «Antes teníamos un teatro y ahora vamos a tener un solar. Peor que eso, un solar en una zona arqueológicamente muy rica. Los arquitectos nos han advertido de que cuando empiecen los trabajos encontrarán de todo; que como mínimo hasta el 2020 será imposible tener el nuevo edificio», apunta Lozano, quien admite cierta desilusión, ya que sus deseos «partían de un espacio físico, ahora condenado». «Hasta ahora construíamos una idea alrededor de un edificio; ahora tocará construir un edificio alrededor de una idea», concluye optimista el joven. Este jueves por la noche se reúnen en asamblea para decidir cómo afrontar el revés.

EL PROCESO SIGUE EN MARCHA

En la línea de lo apuntado por Lozano, fuentes municipales confirman que el resultado del estudio atrasa el calendario previsto, y que es probable que por debajo del teatro pase la muralla del Baluard. «Es fácil que encontremos restos arqueológicos que influyan en la obra», admiten dando también un punto optimista: «Si finalmente hay que derribar el edificio [como todo parece indicar, pese a que el consistorio no lo confirma], el nuevo Arnau se podrá adaptar mejor al resultado del proceso participativo, que sigue su curso».

Pese a que el ‘no future’ para el actual Arnau parece asegurado, Toni Oller, de la plataforma Salvem l’Arnau, ve también la parte positiva. «Ahora es el momento de que el ayuntamiento apueste por recuperar el solar que ocupaba el teatro Talya, también en el Paral·lel y que lleva décadas abandonado, e instale en él una carpa provisional para las compañías hasta que se construya el nuevo Arnau«, apunta el activista cultural, quien ve también en el revés arquitectónico una oportunidad para volver a unir las dos plataformas ciudadanas que reivindican el espacio. No es tan optimista Enric H. March, de la misma entidad, para quien la lucha se centró siempre en conservar la estructura del edificio,el último teatro de barraca aún en pie en la ciudad.

MEDIDAS CAUTELARES

Fuentes municipales explican que han adoptado las primeras medidas de seguridad cautelares y que han pedido al ICUB un estudio de los elementos patrimoniales que hay que conservar «se derribe el edificio o no».

La jornada del 5 de noviembre para debatir sobre el futuro del Arnau, evidentemente sin visita de obras, sigue en pie, «como el compromiso municipal de que el Arnau se convierta en un equipamiento cultural», aseguran. Eso sí, probablemente un nuevo Arnau.