Se empieza hablar de una reforma integral y del cierre de la Gran Vía de Madrid, pero ni una palabra sobre el destino, el uso y el futuro del soberbio Palacio de la Música de Madrid, que duerme tapiado en el más absoluto silencio. 

 

Han pasado ya muchos años de la paralización de la remodelación de este emblemático edificio teatral y musical de la Gran Vía por la Fundación de Caja Madrid de lo que ahora es Bankia, y su traspaso a la  Fundación Montemadrid. 

 

Muchísimo dinero gastado en su adquisición y en su reforma para nada. Se han apagado los ecos de tantos ciudadanos de Madrid que requerían el traspaso de la titularidad pública de este emblemático edificio teatral, cinematográfico y musical de Madrid. 

 

Desde Amithe nos preguntamos dónde están, dónde ha caído,  las peticiones de declaración de Bien de Interés Cultural que sobre este edificio le han llovido a la Comunidad de Madrid. Sin olvidar el manto de olvido con que lo ha cubierto el Ayuntamiento de Madrid. Silencio nada más que silencio como respuesta.  

 

El Palacio está calificado para uso terciario-recreativo, no cultural, ventana que abre una oportunidad a poner en marcha alguna actividad comercial en el edificio.

 

El Estado pagó la deuda de Bankia con 23.000 millones de euros y desde Amithe nos preguntamos si este edificio no se hubiera podido traspasar al Estado como compensación parcial  de esta enorme deuda que hemos pagado todos de nuestros bolsillos. 

 

Mientras que  la CA de Madrid calla y el Ayuntamiento no veta licencias peligrosas para su futuro, el edificio se va deteriorando y se  apaga su llama ante de la opinión pública. 

 

Nos parece muy peligroso y muy incierto el futuro sobre este edificio. 

 

Los acontecimientos que están pasando en  la vida de España y en la vida de Madrid,  ahondan cada vez mas en el olvido de este edificio monumental, que nos devuelve la habitual  incompetencia administrativa para darle una solución.