El Mundo, 7/11/2013

Fernando Arrabal se encuentra hospitalizado en París tras haber sufrido un accidente cerebro-vascular, ha informado la Fundación Gabarrón, que mañana iba a entregarle un premio en Nueva York. A los 81 años, el escritor español se ha visto obligado a anular su viaje de varios días a los Estados Unidos, donde iba a participar en diversos eventos sobre el surrealismo, y permanece en la capital francesa bajo estricta atención médica.

Único superviviente de los cuatro avatares de la modernidad (Dada, Surrealismo, Pánico y Patafísica), poeta, dramaturgo, cineasta, novelista, ensayista y columnista, a lo largo de su vida Fernando Arrabal Terán (Melilla, 1932) ha recibido infinidad de premios internacionales y ha sido condecorado con la Legión de Honor francesa. Fue propuesto igualmente para el Cervantes o el Nobel y ha tenido tiempo, además, para impulsar proyectos artísticos y ser autor de libretos operísticos, comentarista de ajedrez o irrefrenable tertuliano televisivo.

Residente en París desde 1955, este hijo de republicano desaparecido y niño prodigio abocado al exilio recibió a EL MUNDO el año pasado en su hogar parisino de la rue Jouffroy dAbbans,con motivo de su 80 aniversario, para hacer balance de su vida y anunciar que deseaba legar al pueblo español su colección de obras de arte y libros, «para desterrar de una vez por todas el fantasma de la Guerra Civil».

«Arrabal, tenemos que vivir ge-ne-rosa-mente», le había dicho un día Borges. Por eso, desde hace unos años, el Trascendente Sátrapa del Colegio de Patafísica viene preparando su legado «porque uno nunca sabe lo que ocurrirá en el futuro». «Tengo más de 1.000 cuadros que incluyen piezas de Picasso o Dalí, así como 50.000 libros, casi todos firmados… Todo eso irá a España y mi familia está de acuerdo», anunció entonces.

Creador polifacético y agitador cultural incombustible, a pesar de esa súbita voluntad de organizar su herencia, el autor de La torre herida por el rayo ha seguido trabajando estos últimos tiempos con la misma intensidad de siempre. Según nos explicaba en un reciente encuentro, lleva 10 años intentando escribir un libro que será publicado tras su muerte: «Tengo escritas más de mil páginas y será mi libro total. Por eso no publico nada gordo desde hace mucho. Hay que tener en cuenta que yo no hago sólo literatura, sino que pretendo transmitir algo más. Nadie lo ha visto. Ni siquiera mi mujer, que es mi correctora y mi juez más implacable».

Además de esta ambiciosa obra, que sigue el modelo de aquella novela neocientífica de Alfred Jarry titulada Gestas y opiniones del Doctor Faustroll, patafísico (1911), Arrabal inauguró este otoño en el parisino Museo de Montparnasse la exposición Poèmes Plastiques, integrada por una colección de collages que son el resultado de su genio. Una exhibición henchida de obras y objetos insólitos, en la cual nuestro hombre se convirtió excepcionalmente en pintor y escultor para homenajear a sus artistas fetiches, arrabalizando imágenes ajenas por medio de pegatinas o palabras garabateadas de su puño y letra.

Sus fans podrán consolarse de este ingreso hospitalario viendo en YouTube su penúltimo vídeo, en el que se sube a escena en un concierto de la banda de rock progresivo ParisClick, para interpretar con ella la canción Nous sommes des rats dégout (Somos ratas de alcantarilla) con letra firmada por el propio Arrabal.