El Teatro Cervantes de Bejar, de 1857, es uno de los más antiguos de España. Con un estilo isabelino, en sus primeros años albergó, además del teatro, un centro cívico y cultural de la burguesía de la época, impulsora del proyecto.
Con una intensa actividad durante toda su historia, el teatro ha albergado durante todos estos años importantes interpretaciones teatrales y representaciones de zarzuelas.

Pasados los años desde su construcción el recinto se fue deteriorando hasta que en los años ochenta el teatro acabó cerrando. No fue hasta 1998 cuando el ayuntamiento de Bejar se hiciera cargo de las obras de reconstrucción. El teatro tuvo que ser demolido por dentro intentando no cambiar las características originales y subsanando las carencias del primer edificio.

La estructura del teatro se encuentra, según el estilo románico italiano, dividido en tres partes diferenciadas: «foyers», zona de la recepción, vestíbulo y entrada; La Sala que consta del patio de butacas y el graderío en forma de herradura y en tercer lugar, la escena que destaca por su simpleza y buena distribución.