AMIGOS DE LOS TEATROS HISTÓRICOS DE ESPAÑA desde 1994
Menu

PASIÓN POR LOS TEATROS

Un teatro es una ventana abierta a la historia

Editoriales

50 aniversario del teatro Marquina (I)

Texto: Antonio Castro Jiménez. Cronista de la Villa de Madrid.

Celebrar el cincuenta aniversario de un teatro madrileño es una pequeña alegría en estos tiempos de crisis general en la sociedad. El teatro siempre se ha movido entre malos tiempos y peores. Los que hoy vivimos están entre los últimos. Por eso satisface hablar de una sala que cumple medio siglo de vida. Con algunas etapas problemáticas, pero definitivamente consolidada en el panorama escénico madrileño. Este es un resumen de la ya dilatada historia del teatro Marquina.

Eduardo Marquina

El teatro lleva el nombre de Eduardo Marquina, un dramaturgo que nació en Barcelona en 1878 y falleció circunstancialmente en Nueva York en 1946, trece años antes de que se abriera esta sala. Darle el nombre al nuevo teatro era obligado porque pudo construirse gracias al legado que dejó al Montepío de Autores. Marquina comenzó a triunfar en la poesía, en la línea del modernismo catalán, publicando sus primeros libros con poco más de veinte años. Tras el debut teatral encadenó los éxitos durante casi tres décadas.

En 1901 realizó sus primeros contactos madrileños. Viviría en esta ciudad en la calle del Barquillo, muy cerca de donde años más tarde se levantaría el teatro que lleva su nombre. Además de su fecunda producción dramatúrgica, desempeñó importantes cometidos administrativos. Fue el primer presidente, en 1939, de la Junta Nacional de Teatros. También presidió la Sociedad General de Autores cuando se refundó el año 1932 y ocupó el sillón “G” en la Real Academia Española. Su hijo, Luis Marquina, fue un director de cine, con una extensa filmografía como realizador y guionista desarrolla entre los años 1935  y 1972.

Eduardo Marquina escribió algunas de las obras más representadas en la primera mitad del siglo XX: Las hijas del Cid (su debut en 1908), En Flandes se ha puesto el sol, La ermita, la fuente y el río, Las flores de Aragón o Fuente escondida. En la actualidad sus comedias y dramas de corte histórico han desaparecido prácticamente de las carteleras.

Primera etapa (1962-1983)

El Montepío de Autores, para sacar rentabilidad a la herencia de Marquina, impulsó en 1960 el proyecto para construir un nuevo edificio de teatro y residencias, estimando el presupuesto de la obra en nueve millones y medio de pesetas. El teatro había de tener 340 butacas en platea y 154 en anfiteatro, siendo proyectado por José María Bosch Aymerich, uno de los arquitectos más apreciados en Madrid durante la segunda mitad del siglo pasado. En la Capital, además del Marquina, proyectó edificios de gran envergadura, como la clínica Puerta de Hierro o la sede de La Caixa en el paseo de la Castellana.

La inversión no fue rentable para el Montepío, que gastaba más de lo que ingresaba por las rentas. Entonces una sociedad participada por el productor Alfredo Matas, el banquero Jaime Castells y el actor Alberto Closas ofreció a los propietarios hacerse con la empresa. Closas invirtió el dinero que había ganado la temporada anterior haciendo teatro en París. La sociedad de hizo con una concesión administrativa para veinte años.

El viernes 21 de diciembre de 1962, con la obra Operación Embajada, de Joaquín Calvo Sotelo, se levantó el telón. Alberto Closas se dirigió al público antes de comenzar la representación, manifestando su emoción por contar con un teatro propio. El presidente del Montepío de Autores, señor Fernández Shaw leyó unas palabras en nombre de su sociedad y también las que había escrito para la ocasión Luis Fernández Ardavín, presidente entonces de la Sociedad General de Autores. No faltó la presencia espiritual del inspirador del proyecto. La voz grabada de Eduardo Marquina se escuchó en el teatro que llevaba ya su nombre recitando un poema de En Flandes se ha puesto el Sol.

Este fue el reparto de la primera función: Alberto Closas, José Luis López Vázquez, Susana Campos, Ana María Custodio, Manuel Collado, Félix Dafauce y Belinda Corel. El primer actor fue también el director y titular de la compañía, que siguió estrenando nuevos montajes los meses siguientes.

No duraron mucho los primeros empresarios. Alberto Closas vendió su pequeña participación en el negocio pocos años después de la apertura y los otros socios tampoco se mostraron muy interesados en el teatro. Así que en 1965 lo arrendaron a Andrés de Kramer (-1994). Era un agente literario húngaro –nació en Budapest- que llegó a España durante la II República. Además de su trabajo literario, que le permitía introducir en el cerrado mundo teatral español nuevos autores, fue representante de dos grandes estrellas de la posguerra: su compatriota Lilí Murati y Celia Gámez.

La primera obra con la que comenzó su andadura como empresa fue Los gatos en septiembre de 1965. Aunque esta producción no fue muy rentable, después siguieron otras que sí gozaron del favor del público, como La casa de las chivas o Las mariposas son libres. Durante su etapa como empresario, el señor Kramer actuó también en numerosas ocasiones como productor de los espectáculos que se programaban. Intentó incorporar a la actividad escénica a profesionales de otras ramas. La programación desarrollada en este teatro le hizo merecedor, en 1980, del premio El Espectador y la Crítica a la mejor programación por empresa comercial. Permaneció casi veinte años al frente del Marquina, abandonándolo la primera semana del año 1983. Las últimas temporadas de su gestión fueron deficitarias económicamente porque los montajes eran costosos – Amadeus, Agnus Dei- y la respuesta del público escasa. Precisamente el 2 de enero de 1983, con la última representación de Agnus Dei se cerró el teatro, sin perspectivas de volver a la vida.

Segunda etapa (1984-1996)

Un año y medio llevaba cerrado el teatro Marquina, destrozado además interiormente, cuando se interesó por el edificio un empresario que hasta entonces no tenía ninguna relación con la escena: Alejandro Colubi. Su decisión de comprar el inmueble completo no fue fácil de materializar. Pasaron diecisiete meses desde que inició los primeros contactos hasta que, el 24 de julio de 1984, se firmó, con el Montepío de Autores, la escritura de compra-venta.

Tras una primera obra necesaria para poder reabrir el teatro con garantías y poder ofrecer una programación de calidad, el 22 de septiembre de 1984 volvió a levantarse el telón con la comedia de Alonso Millán El camino verde, que protagonizaron Julia Gutiérrez Caba y -¿casualidad?- Alberto Closas, el mismo actor que lo había abierto veintidós años antes, y que también se encargó de la dirección escénica.

Esta segunda etapa con la empresa Marquite al frente, se caracterizó por una programación de autores castellanos, textos de gran calidad internacional y por la contratación de los mejores profesionales del teatro español. En doce años se estrenaron apenas veinte montajes. Este dato nos indica que la aceptación de la programación fue notable, ya que no se produjeron muchos cambios.

Pero el año 1996 el señor Colubi tuvo que enfrentarse a una decisión importante para el Marquina: reformar el edificio o hacer uno nuevo, teatro incluido. Y optó por esta segunda decisión.  Un sencillo montaje titulado Hombres fue el que cerró esa etapa.

Tercera etapa (1998-2012)

Durante casi dos años el edificio del teatro Marquina estuvo en obras, dirigidas por la arquitecta Paloma Carnero. El espectador que conociera la sala no advertiría ninguna diferencia en el reconstruido teatro. Se siguieron los planos originales y solamente se varió el emplazamiento de las taquillas y se procedió a una alineación de la fachada con los edificios adosados.

El 17 de marzo de 1998 el Marquina volvía a levantar el telón. Para la reapertura se apostó por una obra que había triunfado en numerosas capitales del mundo: Master class, de Terrence McNally. Se trata de una espléndida recreación de supuestas clases magistrales de canto impartidas, nada menos, por María Callas. Dar vida sobre un escenario a la gran cantante es un reto que, en todo el mundo, han afrontado actrices de reconocida solvencia. Patti Lupone la interpretó en Nueva York, Norma Leandro en Buenos Aires, Fanny Ardant en París... En España se eligió a  Nuria Espert. Al frente de la dirección estuvo Mario Gas. El resultado fue el mismo que en otras ciudades: éxito rotundo. Los elogios fueron unánimes en las críticas.

Se ha llegado a cumplir el medio siglo de existencia superando todas las dificultades propias de una empresa, a las que deben sumarse las del teatro en general. Pero si hiciéramos una lista de los estrenos de los últimos catorce años, veríamos que es corta. Es debido al éxito espectacular de dos de sus estrenos absolutos: Art y El método Grönholm. Ambas comedias se han eternizado en las carteleras de medio mundo. La primera se estrenó en el nuevo Marquina, el 29 de septiembre de 1998 con Josep María Flotats como adaptador, director, protagonista y productor. Lograron estar dos años en el mismo teatro, llenándolo prácticamente todas las representaciones. El 14 de septiembre de 2004 se estrenó El método Grönholm, de Jordi Galcerán, con dirección de Tamzin Towsend. Con este montaje ocurrió algo que no se veía en la cartelera madrileña desde hacía bastantes décadas: la sustitución de todo el reparto para seguir representándose por tercera temporada consecutiva. Era el mes de enero de 2007, dos años y medio después del estreno absoluto.

Grandes éxitos

Además de esos dos títulos reseñados, en cincuenta años se han producido algunos grandes éxitos de público, no necesariamente coincidentes con los gustos de la crítica.

Jaime Salom ha sido uno de los autores más rentables en este teatro. El 10 de enero de 1969 se estrenó La casa de las chivas, un drama tremendo que supuso un enorme éxito personal para Terele Pávez y Francisco Valladares, los actores principales. El público respondió en masa y pudo mantenerse en cartel durante ¡veinte meses!

Las mariposas son libres es una comedia hoy olvidada pero que cuando se estrenó, el 15 de octubre de 1970, logró un triunfo apoteósico. Aunque en las primeras representaciones apenas había público, el Marquina comenzó a llenarse repentinamente y el montaje, nuevamente con Valladares al frente, estuvo más de dos años en cartel.

El 4 de octubre de 1974 se estrenó el musical Godspell, aprovechando una tímida apertura de la censura. La trivialización de un supuesto Mesías aún levantaba ampollas en el final del franquismo, a pesar de ser una historia absolutamente inocente. Contaron con algún as, como la adaptación de José María Pemán y del padre Martín Descalzo. Pero el público respondió y se convirtió en uno de los grandes éxitos de la temporada. Además sirvió para a dar a conocer a un joven actor, Juan Ribó que más tarde sería el primer actor en desnudarse sobre un escenario, en el montaje de Equus.

Es de justicia reseñar también que en el Marquina de esa época se produjo el estreno absoluto, el 29 de noviembre de 1979,  de uno de los mayores éxitos en el último cuarto del siglo XX: Cinco horas con Mario, adaptación teatral de la novela de Miguel Delibes y que supuso para Lola Herrera la definitiva consagración.

El 18 de septiembre de 1986 el director Ángel García Moreno, que presentaría en el Marquina una decena de montajes, logró reunir un reparto femenino espectacular para Paso a paso. La comedia, un enfrentamiento continuo entre todas las protagonistas a ritmo de sala de ensayos y piano, llenó el teatro toda una temporada.

En estos cincuenta años actores como Juan Ribó, Sonia Bruno, Marisol, Andoni Ferreño o Martiño Rivas han debutado teatralmente en el Marquina.  La relación de directores que más veces han trabajado aquí también da idea del nivel de calidad exigido en la programación: José Osuna, Alberto González Vergel, José Luis Alonso, Ángel García Moreno, Adolfo Marsillach, Fernando Fernán Gómez, ángel Fernández Montesinos, Josep María Flotats, Esteve Ferrer, Tamzin Townsend...

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

volver arriba
aaron
excenia

Entrar or Registrarse